La lectura de café, también conocida como cafeomancia, es una práctica ancestral que consiste en interpretar los patrones y figuras que forman los posos del café en una taza.
Después de beber café turco o de olla, la taza se voltea sobre el platillo para que los posos escurran. Luego, el lector interpreta las figuras, líneas y símbolos que se forman en las paredes y el fondo de la taza.
Cada figura tiene un significado: animales, letras, números, formas geométricas y símbolos místicos. La posición en la taza (borde, pared, fondo) también influye en la interpretación temporal de los mensajes.
Se prepara café de olla o turco con el método tradicional. La persona que recibe la lectura debe beberlo concentrándose en sus preguntas.
Al terminar, la taza se voltea sobre el platillo y se deja reposar unos minutos para que los posos se deslicen y formen figuras.
El lector examina las figuras, líneas y símbolos, interpretando su significado según su posición, tamaño y relación entre ellos.
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